EL RETORNO DEL REY RICARDO VILLALOBOS EN CDMX TRAS 18 AÑOS FUE UNA FIESTA ESPECIAL
- Musical Touch
- 17 feb
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Después de 18 años de ausencia, uno de los nombres más influyentes y enigmáticos de la música electrónica mundial volvió a pisar suelo mexicano. Ricardo Villalobos, el DJ y productor chileno, regresó a México con dos presentaciones que se sintieron como momentos históricos: Frontón Bucarelli, en la Ciudad de México, y Festival Bahidorá en Morelos.

Haber visto en vivo a un artista como Ricardo Villalobos supone necesidad e insensatez, administradas como una jeringa fría bajo la vena. El chileno parece haber alcanzado la forma final de lo que un DJ se supone que es: infatigable, saturado por una intensidad que lo desborda por todos lados y lo sagrado de un cuerpo que se ha puesto al servicio de la música que lo atraviesa.
Zombies in Miami y Edward de Giegling engalanaron la noche previa a la presentación de Ricardo en el Frontón Bucareli, sets que estuvieron a la altura de un gran Warm Up, creando atmosferas con vibras especiales.
Al llegar casi la 1 AM, Villalobos subió al escenario con una playera del equipo mexicano de futbol, Chivas, imágenes y videos en donde se le veía con la prenda puesta, desataron comentarios entre alegría de los fanáticos del equipo y del DJ, así como desagrado de fanáticos de equipos rivales.
Un set lleno de Minimal en su estado más puro, vibraciones y melodías pegajosas del característico sonido del chileno que lo ha llevado a los escenarios más importantes del mundo, un viaje de casi 4 horas en donde más que un viaje, fue una victoria para el publico mexicano que presencio este gran regreso histórico en la escena de la Música Electrónica en el Frontón Bucareli en la Colonia Juárez de la CDMX
En los videos que circulan sobre sus míticas actuaciones aparece muchas veces como un ser humano agotado, como sostenido por hilo y sin embargo deslumbrante.
Ver a Villalobos en su regresó a México fue constatar que la profesión del DJ es una de las más agotadoras y exigentes de la música en vivo. Pueden llegar a vivir con jet lag permanente, instalado en el cuerpo, como una rémora; ejecutar de forma continua sets de 4 hasta diez horas y experimentar un agotamiento psicológico.

Bajo un ángulo así, Ricardo Villalobos, representa como pocos esa mística. Heredero, por supuesto, de los fantasmas de una época donde el rave apuntaba hacia una metamorfosis que jamás llegó a cumplirse.
Villalobos apostó, con todo lo que tiene, a otra cosa: El momento, en la electrónica, incluso cuando llega a ser perfectamente construido, no es ni puede ser sustituto de un verdadero estado de éxtasis.
El proyecto de Ricardo Villalobos resulta relevante y su figura importante, pues constituye una de las afrentas más contundentes a esa lógica de consumo. Es el maestro de los sets larguísimos porque alcanza lo que bien podríamos llamar el after total.

Cuando la voluntad ya está completamente rota y lo único que sostiene a quien escucha es la plenitud de entender que el fantasma no es del todo alucinación.




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